Nicanor Parra

Nicanor Parra (San Fabián de Alico, Chile, 1914) rompió los moldes tradicionales de la poesía en lengua española con sus célebres Poemas y antipoemas (1954) en los que funda una nueva forma de decir, con un lenguaje directo, incisivo, sobrio, cargado de ironía y que, sin embargo, no pierde la esencia de lo lírico. Esta primera apuesta radical se irá reconduciendo con la entrega de otros libros en los que, si bien no se pierde la estética antipoética, el autor va ejerciendo diferentes probaturas en las que se denota la mezcla del caudal popular con su dominio de los versos tradicionalmente poéticos, como ocurre en La cueca larga (1958). La publicación de Artefactos (1972) supuso un paso más en la ruptura de los cánones poéticos, resultado de la explosión del antipoema en forma de tarjetas postales en una caja de cartón y en donde se combinan códigos lingüísticos con visuales. Con la publicación en 1983 de Chistes par(r)a desorientar a la (policía) poesía reelabora refranes, aforismos, sentencias, epigramas, eslóganes o titulares de periódico. La visualidad de lo poético, sin embargo, no ha acaparado totalmente su obra: a partir de los años setenta se enriquecerá con la publicación de Sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1976), Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1979) y La vuelta del Cristo de Elqui (2007), donde a partir de un personaje real el poeta aprovechará la máscara para presentarnos un profeta alucinado y vagabundo, un desheredado que anuncia nuevos evangelios con el objeto de crear un discurso de crítica desgarrado y cruel sobre nuestro mundo. Su creatividad poética constante se ha vertido en veinticinco títulos hasta el día de hoy. Ha sido merecedor, además del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2001), de los premios Municipal de Santiago, Nacional de Literatura de Chile, de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo en México o Bicentenario de la Corporación Cultural de Chile y Universidad de Chile, o el reciente Premio Cervantes (2011).